La Ceiba, símbolo de vida y magia

En diferentes culturas, la Ceiba pentandra representa vida, eternidad, grandeza y fuerza. Es un árbol majestuoso y entre los más emblemáticos de Latinoamérica.

Para la comunidad bribri y cabécar es un ser sagrado. Cuenta la leyenda que este árbol creció tanto que se volvió orgulloso, por lo que Sibú, principal divinidad en la mitología talamanqueña, creador de la tierra y del hombre, mandó a derribarla. Al caer, la gran Ceiba hizo un hueco que formó el mar Caribe.

Los Mayas creían que este macizo árbol era la unión entre el inframundo y el supramundo. Su gran altura los hacía pensar que en la parte superior tenía raíces lo suficientemente altas para unir a los mundos. Era visto como una puerta por donde las almas de los fallecidos transitaban.

Y es que pareciera que todo en la Ceiba es imponente, hasta sus inquilinos. El Escarabajo metálico gigante (Euchroma gigantea), el más grande de la familia Buprestidae, un inofensivo y tranquilo insecto sólo se alimenta de su sabia.

Su figura es única. Existen registros de alturas de hasta 70 metros. Este frondoso árbol es una de las especies que puede alcanzar las mayores dimensiones en el país y todo el continente americano. Por lo mismo, tiene la capacidad de retener mucha agua y ser refugio para otros seres vivos durante el año, en especial, en la época seca (al golpear el tronco suena hueco).

Así, es común que en sus ramas convivan diferentes aves e incluso, las bromelias, quienes aprovechan el microclima que genera su sombra. Otro interesante dato es que su fruto está compuesto internamente por semillas envueltas en fibras similares al algodón llamadas “kapok”. Se aprovechan para fabricar chalecos salvavidas, empaques, colchones y almohadas.

Tesoros invaluables. Dos hermosos ejemplares Ceiba, que superan los 30 m, crecen fuerte en Santa Ana Country Club. En su honor, bautizamos nuestro programa de reforestación, con la meta de sembrar más de 600 árboles en las zonas verdes y jardines, previo a la apertura.

Gracias Ceiba por purificar el aire que respiramos y albergar vida en cada rincón. Esperamos visitarte, hacerte compañía y soñar bajo tu sombra.